mar sombrio

Estréchame noche serena y complaciente, mar bravío, escultor de tormentas añejas, desembarca en mi poema y únete al infinito del misterio invisible y naciente en tus entrañas.
Deja que el crepúsculo te ilumine en los ocasos tristes, en las madrugadas frías y en los días serenos.
Todas las verdades en mis letras no bastan, solo el corazón errante sabe de tu algarabía y conoce todas las verdades, extendida y silenciosa yace la noche y yo con ella, le converso de ti y de tus cosas, de mis verdades y angustias….
Reconozco que soy un ególatra, desde la bruma de mi mente gozare de tus soles y seré por fin feliz….

Bienvenidos a mi mundo